Parral Ripamilán, Ignacio

BIOGRAFÍA

DE EJEA A SUECIA. IGNACIO PARRAL RIPAMILÁN, UN EJEANO EN LA RESISTENCIA DEPORTADO A LOS CAMPOS NAZIS.
 
Tal día como hoy (30/07/1901) nacia Ignacio Parral Ripamilán en Ejea de los Caballeros, Zaragoza. Sus padres, Ángel y Evarista, tuvieron cinco hijos: Antonia, Lucía, Rosario, Alejandro e Ignacio. Desde joven trabajó como pastor y jornalero.
 
En 1923, ingresó en la caja de reclutas nº64 de Zaragoza y fue destinado al cuerpo de Fuerzas Regulares Indígenas de Larache nº4. España estaba en guerra contra Marruecos y en 1925, por su valor en combate, le concedieron la medalla militar de Marruecos con el pasador de Larache en 1925. Tras tres años de servicio activo, pasó a la reserva.
En 1934, contrajo matrimonio con Josefa Usón Lobera de Gelsa de Ebro.
 
El golpe de estado y la posterior sublevación militar de julio de 1936 marcaron un punto decisivo en la vida de Ignacio. Temiendo posibles represalias por sus ideales anarquistas, decidió huir del pueblo, dejando atrás a su esposa que optó por no acompañarlo. Andando varios días por el monte, llegó a la zona republicana de la sierra de Alcubierre, donde se unió a las tropas republicanas combatiendo en la provincia de Huesca, donde alcanzó el grado de sargento.
 
Con la pérdida de Cataluña y la inminente caída de la República, en febrero de 1939 cruzó la frontera francesa, donde fue capturado por los gendarmes y recluido en el campo de concentración de Argelès-sur-Mer. Tiempo después, lo trasladaron a Nevers con la 186 CTE, donde trabajó en una fábrica de armamento hasta que comenzó la Guerra contra Alemania. Desplazado unos kilómetros al norte, a la ciudad de Moulins, se unió junto a un grupo de compatriotas a la resistencia francesa. Estos, tenían como tarea recopilar información, organizar rutas de escape y realizar sabotajes contra los ocupantes alemanes.
 
La resistencia ganó popularidad, y los servicios secretos alemanes reaccionaron creando una red de contraespionaje, La Abwehr, dependiente de la Wehrmacht y la Gestapo. En 1940, se trasladaron a París bajo la dirección de Helmut Knochen, jefe de la Gestapo, para llevar a cabo la llamada "Operación Porto". En la redada se detuvo a cientos de personas, incluyendo a Ignacio, quien fue apresado por la Gestapo en Moulins el 18 de octubre de 1941 en casa de Manuel Rojo con varios españoles más. Fueron acusados de actos de resistencia y posesión de armas. Según sus propias declaraciones, estaban preparando un atentado contra tropas alemanas.
 
Sometido a interrogatorios y torturas en diversas cárceles francesas, fue enviado a numerosos campos de concentración en Alemania como Wittlich, Breslau, Wolfenbüttel y Gross Rosen, donde resistió condiciones inhumanas y el riesgo constante de ser aniquilado ya que estaba señalado como preso "NN" (Noche y Niebla), manteniendo en secreto su paradero y destino final, que era para la mayoría su muerte. Sin embargo, su entereza y coraje prevalecieron, y logró sobrevivir a la masacre ocurrida durante la evacuación del campo de Gross Rosen, donde más de 30.000 prisioneros murieron debido a las bajas temperaturas. En esta evacuación fue enviado al campo de concentración de Dora-Mittelbau, conocido por su fábrica subterránea de cohetes V2, que aterrorizaron a la población inglesa durante la Guerra. La alta mortalidad en sus túneles, provocaba el constante viaje de cadáveres al crematorio de Buchenwald. Ignacio fue destinado al Kommando de Harzungen. Posteriormente, el 4 de abril de 1945, con las tropas aliadas cerca del campo, fue evacuado en un convoy de tren durante seis días, con vagones sin techo y abarrotados de presos, al campo de concentración de Bergen-Belsen. Miles de personas murieron durante la evacuación.
 
Finalmente, fue liberado el 15 de abril de 1945 por el ejército inglés y tras pasar una temporada en uno de los hospitales improvisados, fue enviado al sanatorio de Lübeck, cercano a Dinamarca. Parcialmente recuperado, el 4 de julio, partió en uno de los "Barcos Blancos" a Malmö en Suecia. A pesar de las secuelas físicas y psíquicas que sufrió debido a su experiencia en los campos de concentración, Ignacio intentó reconstruir su vida en diversas ciudades suecas, trabajando en diferentes empleos.
 
Ignacio Parral falleció el 12 de enero de 1990 en Estocolmo, Suecia, sin volver a pisar su tierra. Sus cenizas descansan en el cementerio del bosque (Skogskyrkogården).
 
Aunque es un desconocido en su comarca, espero que estas líneas sirvan para dar a conocerlo un poco más.
 
Carlos Espés

  Ver también: Heraldo de Aragón: Un ejeano desaparecido que acabó como espía y prisionero de los nazis. 8/03/2020