Moya Braulio, Joaquín

BIOGRAFÍA

Este ejulvino nació el 20 de diciembre de 1900, era el hijo mayor del matrimonio formado por Miguel Moya Sangüesa y Andresa Braulio Gargallo, a los que siguieron sus hermanos Juan Luís (1903) y Visitación (1907). Según nos han explicado varios vecinos de la localidad, su familia marchó de Ejulve con bastante anterioridad al estallido de la Guerra de España y sólo recuerdan la casa donde residían y el parentesco con alguna familia de la localidad también emigrada a Cataluña. Un primo de Joaquín, Santiago Moya, nos informó -tras una de las conferencias realizadas durante las II Jornadas sobre la deportación, celebradas en Ejulve en agosto de 2006- que su tío Miguel, se había instalado con toda la familia en la localidad barcelonesa de San Cugat de Vallés, donde se habían hecho cargo, como medieros,  de una explotación agrícola. Por referencias del historiador José Fernando Mota sabemos que su llegada a la localidad vallesana se produjo a lo largo del año  1917 y que Joaquín se dedicaba al trabajo de la tierra como “rabassaire” –antiguo sistema  de aparcería ligado al cultivo de la viña-  y en 1933 trabajaba como fogonero en una empresa de cerámica local. Su doble condición de proletario y de agricultor en aparcería, en una población donde existía una importante presencia “rabassaire” muy ligada al movimiento republicano y una implantación de las fuerzas políticas “obreristas”, explican su militancia y participación activa en la Unió de Rabassaires, fundada en 1922 y su militaba en el  POUM, un partido de ideología marxista revolucionario, creado en septiembre de 1935 y que fue declarado ilegal tras los hechos de mayo de 1937, sus militantes de San Cugat, en noviembre, crearon el Ateneo Obrero, figurando Joaquín como uno de los socios fundadores.

Durante el último periodo de la Guerra de España asumió responsabilidades políticas en el Ayuntamiento de San Cugat, entrando a formar parte de la Comisión de Gobierno local el 27 de mayo de 1938 en substitución de otro consejero de la Unió que había sido llamado a filas. Durante los meses en que Joaquín formó parte del Ayuntamiento de San Cugat coincidió con otros tres miembros de origen aragónés: José Mirabal Boltor, de Quinto de Ebro, Luis Clavería Zapater, de Velilla de Cinca y Severo Ribases Sorosal, de Valfarta. Las contradicciones generadas por las requisas de productos agrícolas, promovidas por el propio Ayuntamiento, para hacer frente a las necesidades de guerra y también para evitar el acaparamiento que ponía en peligro la alimentación de la población de la villa que rondaba los 12.000 habitabtes, fueron las razones que motivaron, en octubre de 1938, la salida de dicha Comisión de Gobierno de Joaquín Moya, como representante de la Unió de Rabassaire.

Sant Cugat, fue tomado por el ejército franquista el 26 de enero de 1939 y durante las semanas previas –como venía sucediendo en todas las poblaciones desde la ruptura del frente de Aragón en la primavera de 1938-  se produjo la huida de numerosas personas temerosas de las represalias que iban a llegar. Entre estas personas se encontraba Joaquín quien inició el camino que le llevaría a su exilio francés.

Tras un itinerario, común a tantos miles de republicanos, fue detenido por los alemanes entre el 20 y el 26 de mayo de 1940 en Saint-Dié y trasladado al Stalag V-D situado en Strarbourg, donde fue internado con el nº 3210. Medio año más tarde fue deportado a Mauthausen donde llegó el 13 de diciembre de 1940, en un transporte donde figuraban 846 españoles. A Joaquín le fue adjudicada la matrícula 5056 y permaneció en el campo tan sólo unas semanas puesto que formó parte del grupo que fue trasladado a Gusen el día 29 de enero de 1941 donde le fue adjudicada matrícula 9764.

En la entrevista que mantuvimos en agosto de 2004, P. Castejón (Calanda 1914-2005) recordaba haber coincidido en Gusen con Joaquín y los otros ejulvinos: "…había por lo menos dos o tres de Ejulve. Había uno que se llamaba Joaquín, ese chico era de mi tiempo o tenía algún año más que yo, lo conocía porque estuvo con un primo mío en el frente de Madrid, en la guerra  y me dijo 'a tu primo, se pasó a los fascistas y lo mataron' pero cuando yo vine de Francia lo encontré aquí vivo".

Joaquín, en Gusen pudo soportar las crueldades y las condiciones de trabajo hasta el 15 de octubre de 1941 en que se certificó su muerte junto a la de una docena de españoles. Tenía 40 años. Como dirección y pariente más próximo dejó los datos de su madre, afincada en la calle Ntª Sª de Montserrat, de  San Cugat del Vallés.

En España mientras tanto, la represión franquista continuaba recabando información de los “elementos desafectos al régimen” y en el Juzgado de Instrucción de Terrassa se iniciaba un expediente de responsabilidades políticas contra “los socios y dirigentes de la Sociedad Coral Sancugatense” recabando información política de unos 200 socios, entre los que figura el informe del Ayuntamiento de San Cugat, firmado por su alcalde el 16 de diciembre de 1940 –en aquella fecha, Joaquín llevaba sólo tres días de interno en Mauthasuen- quien, tras certificar su residencia en la calle Montserrat de dicha localidad, señalaba que estaba "afiliado al Centro Federal adherido a Izquierda Republicana de Cataluña y la Unión Rabasaire. No posee bienes. Sin hijos menores de edad ni mayores. Desconocido su paradero, según rumores se halla en Francia". Seguía el informe de la Falange Local , fechado el 5 de febrero de 1941, donde se le describe como ”Republicano Federal y Rabasaire, favorable a los partidos de izquierda" y como cargos se le imputaba haber sido  “concejal del Ayuntamiento rojo y  ferviente adhesión a los postulados marxistas, los cuales propagaba”, añadiendo la siguiente observación: "era socio sin cargo de la entidad coral LA UNION, de esta villa. No se le conocen bienes ni sus verdaderas circunstancias personales. Se desconoce su actual paradero, si bien se le supone en Francia". En similares términos seguían el informe emitido por la Guardia Civil. La tramitación del expediente de Responsabilidades siguió hasta que en el 23 de agosto de 1945 se decretó su sobreseimiento. El 14 de enero de 1947 aún intentaban localizar a Joaquín en su domicilio y su nombre figura en un listado a los que no se les pudo comunicar el auto “por hallarse en paradero desconocido”. En esa fecha, como se ha indicado, Joaquín hacía más de seis años que había muerto en Gusen.

 

 Fuentes:

José Fernando Mota Muñoz:La República, la guerra i el primer franquisme a Sant Cugat del Vallès (1931-1941).  Publicacions de l’Abadia de Montserrat. Barcelona, 2001.

Ver: https://www.youtube.com/watch?v=zE74txvO2Rk