Sampériz Janín, José

BIOGRAFÍA

Texto publicado en: AMICAL DE MAUTHAUSEN: Artistas y científicos en Mauthausen. Apuntes biográficos. Ed. Amical de Mauthauasen, Barcelona, 2007.

José Sampériz Janín nació en Candasnos (Huesca) el 23 de abril de 1910, siendo el menor de los ocho hijos del matrimonio formado por Cosme Sampériz y Ramona Janín. Al igual que sus hermanos Cosme y Julio sus padres lo enviaron a estudiar al seminario de Lérida con la esperanza de que el hijo menor alcanzase a vestir los hábitos de sacerdote, fenómeno muy común en las familias del mundo rural aragonés, que de este modo aseguraban, para los hijos menores, un futuro alejado de las duras labores campesinas y obtenían un cierto prestigio social en un entorno donde las tradiciones católicas estaban muy enraizadas. Sin ninguna duda el Seminario le dejó la impronta de su amplia formación humanística pero también desencadenó en José un claro sentimiento anticlerical que transmitió, posteriormente, en su obra literaria y en su acción política.

En 1925 viajó a Cuba en compañía de sus hermanos Cosme y Ricardo, afincándose en la población de Palma Soriano (provincia de Oriente). Ricardo regresó de inmediato a España pero Cosme, maestro de profesión, intentó llevar a la práctica novedosos planteamientos pedagógicos en el “Liceo Escolar” que regentó en dicha ciudad cubana donde contrajo matrimonio. Por razones que desconocemos, los hermanos Sampériz regresaron a España a principios de los años 30. José ya se había convertido en un joven intelectual, afable, dinámico, moderno, avanzado de ideas (como le definían quienes le trataron), claramente influenciado por su hermano maestro y por las cuantiosas lecturas realizadas en sus cinco años de estancia en Cuba.

Pepe Sampériz vivió la apasionante y convulsa etapa política de la República a caballo entre su localidad de origen (Candasnos) y Huesca, la capital provincial, donde residió participando activamente de su intensa vida cultural y política, manteniendo una estrecha relación con los grupos intelectuales progresistas del Alto Aragón influenciados por la egregia figura de Joaquín Costa. A partir de diciembre de 1934 inició su colaboración en el periódico “El Pueblo” una publicación de tendencia republicana de izquierdas, ideología con la que el joven escritor se sentía plenamente identificado.

Su incipiente obra publicada, abarcando artículos de opinión sobre la realidad política y cultural, profundos ensayos literarios, poesía y novela, le auguraba un prometedor futuro en el ámbito literario aragonés. Entre 1931 y 1935 publicó cuatro títulos, el primero de ellos escrito y prologado durante su estancia en la ciudad cubana de Palma:

- “El sacrilegio”. Tipografía de Pascual Quiles, Valencia 1931. Novela escrita a sus 19 años donde recogió diferentes experiencias personales y puso de manifiesto un acentuado anticlericalismo adquirido tras su experiencia como seminarista.

- “Aullidos”: Libro de poesía nihilista, publicado en 1932.

- “Candasnos”. Novela publicada en 1933 en Barcelona que dedicó a su hermano Cosme por quien mostraba una gran admiración personal e intelectual. En la obra, con múltiples referencias al ambiente de su población natal, refleja su personal concepto del Arte y su ideario ideológico.

- “Hitos ibéricos”. Editado en Huesca en 1935, contiene ocho ensayos que glosan la vida, obra y pensamiento de otras tantas figuras de las letras españolas: Santa Teresa, Vargas Vila, Gabriel Miró, Fermín Galán, Benjamín Jarnés, Miguel de Unamuno, Joaquín Costa y Ángel Ganivet.

También tenemos constancia de varios proyectos literarios, entre ellos la publicación de otras dos novelas y un ensayo, de los que desconocemos si llegaron a imprimirse o se vieron truncados, como tantas otras ilusiones, por el estallido de la Guerra.

El 18 de julio de 1936, fecha del golpe militar contra el gobierno legítimo de la República, José se hallaba en Candasnos y formó parte del “Comité Ejecutivo” de la CNT local aupado, quizás, por su carisma personal e intelectual y consecuente con su ideología próxima a las tesis anarquistas en aquellos momentos. La marcha de los acontecimientos hizo que Sampériz se apartase definitivamente de la CNT durante este primer periodo de la Guerra de España: su admirado hermano Cosme, dirigente de las Juventudes Socialistas Unificadas (comunistas) en la comarca, fue asesinado en los denominados “sucesos de mayo” de 1937 -supuestamente por elementos cenetistas- y su cuerpo arrojado al río Cinca. José sintió profundamente la desaparición de quien tanto le había influenciado en sus años jóvenes y pocas semanas después ingresó en la organización en que había militado su hermano. En el seno de las Juventudes Socialistas Unificadas desarrolló una importante labor, durante el resto de la guerra, como comisario político y miliciano de cultura en la 43ª División con destino en el Pirineo aragonés. Las desgracias familiares, como consecuencia directa de la guerra, siguieron cayendo sobre la familia de Pepe al morir su hermano Ricardo en uno de los bombardeos de la aviación rebelde en los primeros días de 1938.

Tras la ruptura del frente de Aragón, José se retiró hacia Cataluña y en febrero de 1939 cruzaba la frontera francesa para iniciar un exilio del cual no hubo retorno. Según testimonio de algún compañero fue conducido al campo de Barcarès y posteriormente al de Saint Cyprien donde permaneció hasta su alistamiento, el 22 de diciembre, en la 118ª Compañía de Trabajadores Extranjeros iniciando un largo trayecto hacia el norte de Francia (Cassel y Hardifort) para ser destinado a la construcción de la línea Maginot. Fue hecho prisionero por los alemanes en Dunkerque durante los primeros días de junio de 1940, siendo trasladado en primer lugar al Stalag VIII C (Sagan, Polonia) y posteriormente, en octubre, al Stalag XII D (Trèves) desde donde fue deportado a Mauthausen el 25 de enero de 1941 junto a otros 774 españoles.

En Mauthausen (nº 4181) estuvo tan sólo unas semanas pero entre sus compañeros dejó constancia de su calidad intelectual y política así como de una gran capacidad para analizar la situación en que se encontraban. A inicios de la primavera, fue transferido a Gusen (nº10.454) de donde regresó al campo central en agosto del mismo año en unas condiciones lamentables -según el relato del oscense Mariano Constante- y un evidente deterioro personal: "..era la sombra de lo que había sido, parecía un esqueleto ambulante, a tal punto había adelgazado y sus gestos y pasos se veían indecisos; había perdido hasta el empuje para expresarse, que era una de sus cualidades, aunque no por eso dejó de hacernos una descripción apocalíptica de lo que era la realidad en el campo anexo de Gusen, en donde a diario eran rematados los 'inútiles' para el trabajo traídos del campo central y destinados a la antesala de los cadáveres. Lo que José no había perdido eran sus ánimos incitándonos a continuar nuestros proyectos de crear un Comité Nacional de Unidad para poder ayudar, o por lo menos intentarlo, a los nuestros, que seguían cayendo bajo las torturas día a día".

José Sampériz, pocos días más tarde, desapareció en uno de los denominados “transportes fantasmas” hacia el castillo de Hartheim donde murió gaseado día 26 de septiembre de 1941, perdiéndose de esta forma, como en tantos otros casos, un intelectual progresista comprometido con la defensa de los valores de justicia social y renovación cultural de la joven República Española.

Fuentes: 

CONSTANTE: Republicanos aragoneses en los campos nazis. Ed. Pirineo.Zaragoza, 1984. Págs.44-55.

LABARA BALLESTAR, Valeriano: José Sampériz Janín (1910-1941). Un intelectual de Candasnos asesinado por los nazis. Asociación Cultural Cine Candasnos. Candasnos